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de los Doctores

Las situaciones de emergencia se presentan en la vida cotidiana de forma esporádica (afortunadamente) pero cuando lo hacen requieren habilidades básicas y una capacidad de reacción temprana que no siempre somos capaces de realizar por no haber contado con una formación mínima en aspectos sencillos, aunque vitales para conseguir llevar a buen puerto una situación de accidente o emergencia.

Una buena forma de enfrentar una situación de este tipo es responder según el protocolo de primeros auxilios PAS (Proteger, Alertar y Socorrer). Una de las claves de este protocolo es no caer en el error de realizar tareas de reanimación en una persona con problemas como primera medida.

Proteger

En una situación de emergencia, el primer paso es controlar que ninguna situación puede hacer que la situación empeore tanto para una víctima como para las personas que tratan de ayudar a solucionar el problema.

Alertar

Una vez que la situación esté perfectamente clara, hay que avisar a las autoridades competentes. Nuestra sociedad cuenta con profesionales específicos para cada situación (cuerpos de seguridad, cuerpos sanitarios, cuerpos de bomberos…) y son ellos quienes pueden producir una mejor solución en cada caso, en muchas ocasiones con el uso combinado de los diferentes cuerpos y profesionales.

Socorrer

Se trata de la última opción para las personas que no tengan una formación específica en cada caso. Si hablamos de un accidente con una persona herida tendremos que atender a 3 factores que nos darán información muy importante sobre la víctima: respiración, consciencia y zonas de dolor. Por este orden, has de comprobar si la persona respira durante 5 segundos o más, en caso afirmativo observar si está consciente y es capaz de trasmitir datos básicos como su nombre o el lugar donde está y por último realiza un análisis del cuerpo para determinar posibles heridas o golpes. Tras estos 3 pasos, has de tomar una decisión y actuar sólo cuando tengas la seguridad de estar realizando una acción positiva para el herido.

 

 

 

Alimentación equilibrada, la clave. Lo que comemos influye de tal manera en nuestro organismo que seguir una alimentación saludable y equilibrada es la primera medida a tomar para controlar factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o los niveles elevados de colesterol. Consumir preferiblemente alimentos frescos, procurar que si tomamos productos procesados tengan bajo contenido en grasas saturadas o hidrogenadas (trans) y azúcares o no los contengan, sustituir los dulces por fruta fresca incluyendo en nuestra dieta cinco porciones de fruta y verdura diarias, olvidarse del alcohol o mantener el consumo de bebidas alcohólicas dentro de los límites recomendados por los especialistas y preparar en casa la comida que vayamos a llevar a la oficina para poder controlar mejor lo que comemos son algunas de las orientaciones de la Federación Mundial del Corazón.

Controlar el nivel de glucosa en sangre. Las enfermedades cardiovasculares son responsables del 80% de los fallecimientos en personas con diabetes según la Asociación Americana de Diabetes. Por eso es importante controlar el nivel de azúcar en sangre de forma que se pueda recibir tratamiento en caso de que el especialista diagnostique diabetes. Si esta patología no se diagnostica y trata a tiempo, aumenta el riesgo de las enfermedades cardiacas y cerebrovasculares.

Practicar deporte. Mantenerse físicamente activo ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiacas. Por eso, incluir en nuestra rutina semanal algún tipo de deporte es vital para cuidar nuestro sistema cardiovascular. Los especialistas recomiendan un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada cinco veces a la semana.

Controlar la presión arterial. A la hipertensión, uno de los factores de riesgo cardiovascular más comunes, se la conoce como la “asesina silenciosa”. La razón es que es posible que no produzca ninguna señal de alerta en quien la padece, lo que la hace más peligrosa. De ahí la importancia de controlar nuestra presión arterial con regularidad para descartar episodios que puedan desencadenar eventos cardiovasculares.

Abandonar el tabaco. Uno de los factores de riesgo cardiovascular que podemos evitar es el tabaco. Abandonar el hábito de fumar tiene consecuencias muy positivas que se reflejan a corto y medio plazo. A los dos años de dejar de fumar se reduce sustancialmente el riesgo de padecer una enfermedad coronaria; a los 15 años, el riesgo de ECV es similar al de una persona no fumadora.

Mantener los niveles de colesterol dentro de los límites aconsejados. Los niveles elevados de colesterol se asocian a cuatro millones de muertes al año. Manteniéndolos dentro de los límites establecidos alejamos el riesgo de ECV evitando que se formen placas de ateroma en la pared de las arterias.

 

Monte Sinaí, Cuida de ti

A medida que la crisis del coronavirus continúa, los padres en todas partes están teniendo dificultades para mantener a los niños saludables y ocupados. Si a usted le preocupa cómo proteger y cuidar a sus niños durante esta crisis, por lo general al mismo tiempo que hace malabares para cumplir sus obligaciones laborales, usted está en buena compañía (virtual).

Mantenga las mismas rutinas

Todos los expertos coinciden en que establecer y seguir un horario regular es clave, incluso cuando está todo el día en casa. Pero, conforme la crisis continúa, y los días se van haciendo más agradables (y más largos), esos horarios se irán aflojando naturalmente. Aún así, mantener cierta estructura es importante. Dentro de lo posible, trate de asegurarse de que los niños todavía tienen estructura, por ejemplo: levantarse, comer y acostarse en sus horarios habituales. La constancia y la estructura mantienen la calma en momentos de estrés. Los niños, particularmente los más pequeños o los que son ansiosos, se benefician al saber qué va a pasar y cuándo.

Sea creativo con nuevas actividades y ejercicios

Incorpore nuevas actividades en su rutina, como hacer un rompecabezas o tener un juego familiar en la noche. Por ejemplo, con mi familia estamos horneando nuestros postres favoritos del libro de cocina junto con mi hija como sub-chef.

Desarrolle actividades que ayuden a todos a hacer algo de ejercicio, sanamente, especialmente ahora que algunas restricciones se han relajado. Por ejemplo, ir al parque sin tener contacto con otros niños y sin tocar cosas que otros niños tocaron, como los juegos del parque. Vayan a caminar en familia todos los días o anden en bicicleta o practiquen yoga, estas son excelentes maneras de dejar que los niños quemen energía al mismo tiempo de que se aseguran que estén activos.

Maneje su propia ansiedad

Es completamente comprensible estar ansioso en este momento (¿cómo podríamos no estarlo?), pero la manera cómo manejemos esa ansiedad tiene un gran impacto en nuestros hijos. Mantener sus preocupaciones bajo control ayudará a toda su familia a navegar esta situación incierta tanto como sea posible.

“Tenga cuidado con el pensamiento catastrófico”, dice Mark Reinecke, PhD, psicólogo clínico del Child Mind Institute. Por ejemplo, asumir que cada tos es una señal de que has sido infectado o leer noticias que se enfocan en los peores escenarios. “Mantenga un sentido de perspectiva, involúcrese en un pensamiento centrado en soluciones y equilibre esto con la aceptación consciente”.

Limite el consumo de noticias

Mantenerse informado es importante, pero es una buena idea limitar la cantidad de noticias e información en redes sociales que lee, escucha o ve, y tienen el potencial de alimentar su ansiedad y la de sus hijos. Apague el televisor y silencie o deje de seguir a los amigos o compañeros de trabajo que son propensos a compartir publicaciones que provocan pánico.

Tome un descanso de las redes sociales o asegúrese de seguir las cuentas que comparten contenido que lo distrae de la crisis, ya sea sobre la naturaleza, el arte, la repostería o la artesanía.

Manténgase en contacto virtual

Mantenga su red de apoyo sólida, incluso cuando sólo pueda llamar o enviar mensajes de texto a los amigos y familiares. La socialización juega un papel importante en la regulación del estado de ánimo y lo mantiene conectado. Y lo mismo es cierto y funciona para sus hijos.

Permita que los niños usen las redes sociales (dentro de lo razonable) y Skype o FaceTime para mantenerse conectados con sus amigos y compañeros, incluso si por lo general no se les permite hacerlo. La comunicación puede ayudar a los niños a sentirse menos solos y a calmar parte del estrés que provoca estar lejos de sus amigos.

Haga planes

Cuando nos enfrentamos a eventos que dan miedo y que están en gran medida fuera de nuestro control, es importante ser proactivos sobre lo que podemos controlar. Hacer planes lo ayuda a visualizar el futuro cercano. ¿Cómo pueden sus hijos interactuar virtualmente con sus amigos? ¿Qué actividad puede hacer su familia adentro que sería divertida afuera? ¿Cuáles son las comidas favoritas que puede cocinar durante este tiempo? Si su área está comenzando la reapertura, usted podría sugerir ideas seguras para hacer actividades en familia, como ordenar comida del restaurante preferido o salir a andar en bicicleta con amigos respetando la sana distancia. Ver que su problema se ha resuelto ante la crisis, puede ser educativo y ofrecer seguridad para sus hijos.

 

 

 

 

 

 

 

Tener dudas antes de una operación de cirugía estética es algo normal en cualquier paciente. Por ello, hemos elaborado esta guía de recomendaciones para una operación de cirugía estética:

Preoperatorio

- Tomar la decisión de llevar a cabo una operación de cirugía estética es algo muy personal, y una decisión que debes meditar bien.

- Una vez tienes tomada la decisión, elegir clínica de cirugía estética es un trabajo de vital importancia. Acude siempre a una clínica de cirugía estética de confianza y con experiencia, con profesionales cualificados y especializados en el tipo de operación que deseas realizarte.

- Como ya hemos comentado en otras ocasiones, la confianza con tu cirujano es fundamental para lograr un resultado satisfactorio. Hazle todas las preguntas tengas antes de la operación, así entenderás por completo en qué consiste la intervención y el periodo de recuperación posterior. Debes dejarte aconsejar por él. Se trata de un profesional con experiencia y es la mejor persona para aconsejarte sobre el cambio estético que mejor te sentará.

El día de la operación

  • Previo a la intervención, deberás proporcionar a tu cirujano las pruebas preparatorias que se te han realizado, así como firmar un consentimiento de la intervención. Te facilitaremos hojas de recomendaciones pre y postoperatorias, así como hoja de ingreso para el hospital, y así hacerte las cosas más fáciles. Para ello, días antes hazte una carpeta con toda la documentación para que no te dejes nada olvidado.
  • En cuanto llegues a la clínica, habla con tu médico para hacerle saber las últimas dudas sobre el proceso que hayan podido surgirte. No esperes a después de la operación, es mejor perder unos minutos para resolver estas dudas que llevarte sorpresas indeseadas después.
  • Lleva ropa cómoda, tanto si se trata de una cirugía ambulatoria y podrás marcharte a casa, como si debes permanecer ingresad@ alguna noche. Según el tipo de operación, lleva ropa adaptada para la misma. Si la intervención se lleva a cabo en el torso o en la cabeza utiliza prendas abotonadas por delante para poder quitarlas y ponerlas fácilmente. 
  • El día de la operación levántate con el tiempo suficiente para no ir corriendo. Seguro que te sentirás nervios@ por la intervención, por lo que, lo último que necesitas es más estrés y tener que ir corriendo. Ve con tiempo a la clínica por si hay mucha gente en admisión o hay que rellenar papeleo de última hora.

Postoperatorio

  • Los días posteriores a la operación no vas a estar en condiciones de hacer muchos movimientos, por lo que asegúrate que alguien va a estar acompañándote en todo momento para que te ayude a cosas como desplazarte por la casa, ducharte (si tu médico lo permite) o para que te preparen la comida.
  • Sigue estrictamente las recomendaciones que te ha dado tu cirujano plástico. Haz reposo relativo durante el tiempo indicado y acude regularmente a las revisiones que te han marcado para comprobar que todo evoluciona de manera satisfactoria.
  • En cualquier momento y ante la menor anomalía, acude a tu clínica o al hospital. Aunque es infrecuente, después de una operación de cirugía estética pueden aparecer infecciones, las cuales hay que paliar de manera inmediata para que no originen complicaciones mayores.

Conoce nuestros medicos especialistas en Cirugía Plástica

http://www.hospitalmontesinai.org/nuestros-doctores#search

 

Monte Sinaí, Cuida De ti

 

 

Si cuida a una persona con COVID-19 en casa o en entornos que no son de atención médica, siga estos consejos para protegerse y proteger a los demás. Sepa qué hacer cuando una persona tiene síntomas de COVID-19 o cuando le diagnosticaron el virus. También debería tener en cuenta esta información cuando cuida a las personas con pruebas de laboratorio con resultado positivo que no presentan síntomas.

Ayude a satisfacer las necesidades básicas

 

Procure que la persona enferma beba mucho líquido y descanse

  • Ayude a la persona enferma a seguir las instrucciones de cuidado y medicamentos de su médico.
    • En la mayoríade los casos, los síntomas duran pocos días y las personas se sienten mejor después de una semana.
  • Pruebe si los medicamentos de venta sin receta médica ayudan a la persona a sentirse mejor.
  • Procure que la persona enferma beba mucho líquido y descanse.
  • Ayúdela con las compras de comestibles, a surtir sus medicamentos y acceder a otros artículos que puedan necesitar. Evalúe recurrir a un servicio de entrega a domicilio de los artículos siempre que sea posible.
  • Cuide a sus mascotas y limite el contacto de la persona enferma con sus mascotas siempre que sea posible.

Esté atento a los signos de alarma

  • Tenga a mano el número de teléfono del médico de la persona que cuida.
  • Use la herramienta de autoverificación de los CDC,que puede ayudarle a decidir si es necesario pedir atención médica.
  • Si el estado de la persona empeora, llame a su médico. Para emergencias médicas, llame al 911 y dígale al operador de despacho que la persona tiene o podría tener COVID-19.

Cuándo buscar servicios médicos de emergencia

Esté atento a los signos de advertencia de emergencia* del COVID-19. Si alguien presenta alguno de estos signos, busque atención de servicios médicos de emergencia de inmediato:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor o presión persistente en el pecho
  • Confusión
  • Incapacidad de despertarse o permanecer despierto
  • Coloración azulada en los labios o el rostro 

*Esta lista no incluye todos los síntomas posibles. Llame a su proveedor de servicios médicos por cualquier otro síntoma grave o que le preocupe.

Llame al 911 o llame antes a su centro de emergencias local: notifique al operador que necesita atención para alguien que tiene o podría tener COVID-19.

 

Limite el contacto

 

Asigne un dormitorio y un baño separados para una persona enferma

El COVID-19 se propaga entre las personas en contacto cercano (a una distancia de hasta aproximadamente 6 pies), a través de las gotitas respiratorias que una persona produce al hablar, toser o estornudar. Mantenerse apartado de otras personas ayuda a detener la propagación del COVID-19.

Siempre que sea posible, el cuidador no debe ser una persona con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Los cuidadores deberían ponerse en cuarentena

Los cuidadores y cualquier persona que haya tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 deberían quedarse en casa. Sepa cuándo y cómo ponerse en cuarentena.

Coman en habitaciones o áreas separadas

  • Manténgase alejados: la persona enferma debe comer (o se la debe alimentar) en su propia habitación, siempre que sea posible.
  • Lave los platos y utensilios con guantes y agua caliente: use guantes para manipular los platos, tazas/vasos o cubiertos utilizados por la persona que está enferma. Lávelos con jabón y agua caliente o en el lavavajillas.
  • Límpiese las manos después de quitarse los guantes o manipular artículos usados.

Cuándo usar una mascarilla o guantes

Persona enferma

  • La persona enferma debe usar una mascarilla cuando está cerca de otras personas en el hogar y cuando sale (incluso antes de ingresar al consultorio del médico).
  • La mascarilla ayuda a evitar que una persona enferma transmita el virus a otras personas. Contiene las gotitas respiratorias para que no lleguen a otras personas.
  • No se deben colocar mascarillas a niños pequeños menores de 2 años de edad, ni a personas con dificultad para respirar o que no estén en condiciones de quitarse la cubierta sin ayuda.