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La actualidad odontológica es muy diferente a aquellos tiempos en los cuales los métodos diagnósticos y terapéuticos constituían todavía una gran interrogante. Muchos pacientes realizan la consulta sobre las amalgamas dentales y su recambio, así como necesidades de tratamientos a largo plazo y de alta calidad en este ámbito. Las amalgamas dentales han constituído una opción válida de tratamiento en cavidades dentarias pequeñas, medianas y grandes, durante muchos años; sin embargo, debemos considerar varios estudios con alta evidencia científica sobre su toxicidad y capacidad de corrosión, agregando que muchos profesionales han puesto énfasis sobre algunos perjuicios que podría causar adicionalmente este tipo de aleaciones dentro de la cavidad bucal. La ciencia odontológica en relación a este tema, ha venido desarrollando otras alternativas terapéuticas, incluyendo nuevos materiales que tengan algunos requisitos que los hagan superiores en la elección de un material restaurador. Los principales puntos a tener en cuenta, son: estética, resistencia al desgaste, adaptación, capacidad de pulido, similaridad con los tejidos remanentes, biocompatibilidad, y longevidad clínica, entre otros. 

 

 

Dos han sido los materiales más desarrollados y comercializados durante los últimos años, y que han ganado la preferencia de los profesionales a la hora de elegir un material restaurador, así pues se encuentran: 1) los materiales poliméricos conocidos en nuestro medio como resinas, y 2) los materiales cerámicos.   Las resinas, han evolucionado en gran medida, y son materiales que en la actualidad, pueden enorgullecerse de ser los de primera elección cuando se trata de restaurar una pieza dental; sus ventajas descritas son: Economía, rapidez, estética, resistencia mediana al desgaste, y capacidad mediana de pulido. Entre sus desventajas, anotamos que es un material sensible a la técnica, es decir depende mucho de la experticia y conocimiento del operador para lograr resultados óptimos, necesitan de citas periódicas para ser controlados y repulidos, inestabilidad cromática o de color, y su longevidad clínica media no sobrepasa los 5 años, en las mejores condiciones.

 

 Los materiales cerámicos también se han desarrollado enormemente dentro de la tecnología odontológica. Existen varios métodos de elaboración de restauraciones cerámicas, sin embargo unos de los más fiables es el sistema CAD CAM. Estas siglas en inglés significan, diseño y maquinado asistido por computador; es decir que una restauración es diseñada por el odontólogo y elaborada por una máquina siguiendo ese diseño previo. Existen varios tipos de máquinas que cumplen este objetivo, entre ellas la que poseemos en nuestra consulta es CEREC IN LAB, de procedencia alemana de la casa Sirona, cuya industria madre es SIEMENS.

Está máquina, la introducimos en el año 2010 y fue la primera de este tipo en Cuenca, con excelentes resultados en más de dos mil restauraciones realizadas. Sus ventajas, radican en que esta cerámica es compacta y presinterizada, es decir sus partículas que la componen tiene un mínimo grado de espacio intermolecular, lo que la hace muy resistente al desgaste y con gran capacidad de pulido, que a su vez beneficia la longevidad clínica extendiéndola entre 10 y 12 años en el medio oral. Su superficie pulida como vidrio, le impide atrapar mayores cantidades de placa bacteriana lo que la hace muy compatible con los tejidos gingivales.

Sus tiempos operatorios requieren de dos visitas de 30 minutos cada una, realizadas en dos días consecutivos. El diseño computarizado logra gran exactitud en la morfología dental y sus relaciones con las piezas dentales vecinas, lo que asegura que los alimentos no se impacten, sobre todo aquellos que son cárnicos y fibrosos. Así también su morfología oclusal es diseñada para un contacto adecuado con las piezas dentales antagonistas lo que asegura mayor eficiencia masticatoria. 

En relación al costo económico, comparado con la resina, es inicialmente mayor, sin embargo a largo plazo resulta más beneficiosa, pues la resina requiere recambio  en cinco años y se necesitará una restauración de mayor tamaño,  más costosa en sentido económico y  de desgaste de más tejido, y tal vez otras maniobras como endodoncias y cirugías periodontales que encarecen el tratamiento, lo cual es evitado con las cerámicas CAD CAM. Además, no requiere de complejas maniobras, sobre las cuales la experticia del operador es muy influyente en el resultado. 

Doce años de longevidad clínica comprobada científicamente es un plazo muy beneficioso para los tejidos remanentes y la salud integral del sistema estomatognático que comprende: articulación témporomandibular, neuromusculatura cervical y cefálica, periodonto y tejidos dentarios. Este sistema ha estado en uso en la comunidad odontológica mundial durante 28 años, cada vez actualizándose y modernizándose más, y ahora  en beneficio de los pacientes de nuestra comunidad local y nacional.

 

 

Dr. Cristian Abad Coronel.

Especialista en Rehabilitación Oral.

Hospital Monte Sinaí.