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de los Doctores

¿Qué es una catarata?

Una catarata ocurre cuando el cristalino (el “lente” del ojo) se nubla, afectando la visión. La mayoría de las cataratas están relacionadas con el envejecimiento. Las cataratas son muy comunes en las personas mayores. Cuando llegan a los 75 años de edad,La catarata puede ocurrir en uno o en ambos ojos. La catarata no se transmite de un ojo al otro.

¿Qué es el cristalino?

El cristalino es la parte clara del ojo que ayuda a enfocar la luz, o una imagen, sobre la retina. La retina es el tejido sensible a la luz situado en el fondo del ojo.

¿Cómo se desarrollan las cataratas?

Las cataratas relacionadas con la edad se desarrollan de dos maneras:

  • 1. Cuando las acumulaciones de proteína reducen la claridad de la imagen que llega a la retina.

    El cristalino está compuesto en su mayoría por agua y proteína. Cuando esta proteína se acumula, nubla el cristalino disminuyendo la luz que llega a la retina. La opacidad puede ser tan severa que hace borrosa la visión. La mayoría de las cataratas relacionadas con la edad se desarrollan debido a las acumulaciones de proteína.

    Cuando la catarata está pequeña, la opacidad afecta solamente una pequeña porción del cristalino. Quizás usted no note ningún cambio en su visión. Las cataratas tienden a “crecer” lentamente, así que la visión se deteriora gradualmente. Con el tiempo, el área opaca del cristalino se puede agrandar y la catarata puede aumentar de tamaño. La visión se dificulta, haciéndose más opaca o más borrosa.

  • 2. Cuando el cristalino cambia lentamente a un color amarillento o marrón, añadiendo un tinte marrón a la visión.

    Cuando el cristalino transparente poco a poco adquiere color con la edad, su visión puede lentamente ir adquiriendo un tinte marrón. Al principio, la cantidad del tinte puede ser poca, sin causar problemas con la visión. Con el tiempo, el tinte se intensifica y puede hacer más difícil leer y hacer otras actividades rutinarias. Este cambio gradual en la cantidad del tinte no afecta la claridad de la imagen transmitida a la retina.

    Si usted tiene una decoloración avanzada del cristalino, quizás no pueda identificar los tonos azulados y morados. Por ejemplo, usted puede creer que tiene puesto un par de calcetines negros y no se dará cuenta que son morados hasta que sus amigos se lo digan.

¿Quién tiene riesgo de desarrollar cataratas?

El riesgo de cataratas aumenta al envejecer. Otros factores de riesgo para las cataratas son:

  • Ciertas enfermedades (por ejemplo, la diabetes).
  • Comportamientos individuales (uso de tabaco o alcohol).
  • El medio ambiente (exposición prolongada a los rayos ultravioletas del sol).

¿Cuáles son los síntomas de una catarata?

Los síntomas más comunes de una catarata son:

  • Visión borrosa u opaca.
  • Los colores lucen desteñidos.
  • Destello. Las luces de los automóviles, las lámparas o la luz del sol parecen muy brillantes. Una aureola puede aparecer alrededor de las luces.
  • No ve bien de noche.
  • Visión doble o imágenes múltiples en un ojo. (Este síntoma puede desaparecer cuando la catarata crece.)
  • Cambios frecuentes en la receta de sus anteojos o lentes de contacto.

Estos síntomas también pueden ser señales de otros problemas en los ojos. Si usted tiene cualquiera de estos síntomas, consulte con su médico especialista. 

 

La anemia es una afección que se caracteriza por la falta de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Si tienes anemia, es probable que te sientas cansado y fatigado.

La anemia puede ser temporal o prolongada, y puede variar entre leve y grave.

Los tratamientos para la anemia varían desde la toma de suplementos hasta la realización de procedimientos médicos. Es posible que puedas evitar algunos tipos de anemia si sigues una dieta saludable y variada.

Síntomas

Los signos y síntomas de la anemia varían según la causa de la afección. Algunos de ellos son:

  • Fatiga
  • Debilidad
  • Piel pálida o amarillenta
  • Latidos del corazón irregulares
  • Dificultad para respirar
  • Mareos o aturdimiento
  • Dolor en el pecho
  • Manos y pies fríos
  • Dolor de cabeza

Al principio, la anemia puede ser leve y pasar inadvertida. No obstante, los síntomas empeoran a medida que la anemia empeora.

Causas de la anemia

Algunos de los diferentes tipos de anemia y sus causas son:

  • Anemia por deficiencia de hierro. Este es el tipo más frecuente de anemia en todo el mundo. La causa de la anemia ferropénica es una escasez de hierro en el cuerpo. La médula ósea necesita hierro para producir hemoglobina. Sin la cantidad adecuada de hierro, el cuerpo no puede producir hemoglobina suficiente para los glóbulos rojos.

    Este tipo de anemia suele presentarse en muchas mujeres embarazadas que no toman suplementos de hierro. También ocurre por pérdida de sangre, como sangrado menstrual importante, úlceras, cáncer y uso periódico de algunos analgésicos de venta libre, especialmente la aspirina.

  • Anemia por deficiencia de vitaminas. Además de hierro, el cuerpo necesita ácido fólico y vitamina B-12 para producir suficientes glóbulos rojos sanos. Una dieta sin una cantidad suficiente de estos y otros nutrientes clave puede provocar una disminución en la producción de glóbulos rojos.

    Asimismo, es posible que algunas personas consuman suficiente B-12, pero sus cuerpos no puedan procesar la vitamina. Esto puede generar anemia por deficiencia de vitaminas, también conocida como «anemia perniciosa».

  • Anemia por enfermedad crónica. Algunas enfermedades (como cáncer, VIH/sida, artritis reumatoide, enfermedades renales, enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias crónicas) pueden interferir en la producción de glóbulos rojos.
  • Anemia aplásica. Esta anemia inusual y potencialmente mortal se provoca cuando el cuerpo no puede producir suficientes glóbulos rojos. Las causas de la anemia aplásica comprenden infecciones, determinados medicamentos, enfermedades autoinmunitarias y exposición a sustancias químicas tóxicas.
  • Anemias asociadas con enfermedades de la médula ósea. Diversas enfermedades, como leucemia y mielofibrosis, pueden provocar anemia al afectar la producción de sangre en la médula ósea. Los efectos de estos tipos de cáncer y trastornos similares al cáncer pueden variar desde leves hasta potencialmente mortales.
  • Anemias hemolíticas. Este grupo de anemias se presenta cuando los glóbulos rojos se destruyen más rápidamente de lo que la médula ósea puede reemplazarlos. Algunas enfermedades de la sangre aumentan la destrucción de glóbulos rojos. Las anemias hemolíticas se pueden heredar o contraer con el tiempo.
  • Anemia de células falciformes. Esta afección heredada y, en ocasiones, grave es una anemia hemolítica heredada. La causa es una forma de hemoglobina defectuosa que fuerza a los glóbulos rojos a adoptar una forma de media luna (falciforme) anómala. Estas células sanguíneas mueren de forma prematura, lo que tiene como resultado una escasez crónica de glóbulos rojos.
  • Otras anemias. Existen muchos otros tipos de anemia, como talasemia y anemia palúdica.
  • Factores de riesgo

    Estos factores aumentan tu riesgo de anemia:

    • Una dieta carente de ciertas vitaminas. Tener una dieta que sea consistentemente baja en hierro, vitamina B12 y folato incrementa tu riesgo de anemia.
    • Trastornos intestinales. Tener un trastorno intestinal que afecta la absorción de nutrientes en tu intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, aumenta tu riesgo de anemia.
    • Menstruación. En general, las mujeres que no han experimentado la menopausia tienen un riesgo mayor de anemia por deficiencia de hierro que los hombres y las mujeres posmenopáusicas. Esto se debe a que la menstruación produce la pérdida de glóbulos rojos.
    • Embarazo. Si estás embarazada y no tomas un suplemento multivitamínico con ácido fólico, tienes un gran riesgo de anemia.
    • Afecciones crónicas. Si tienes cáncer, insuficiencia renal u otra afección crónica, tendrás riesgo de anemia por enfermedad crónica. Estas afecciones pueden causar la disminución de los glóbulos rojos.

      La pérdida lenta y crónica de sangre por una úlcera o por otra causa puede consumir todo la reserva de hierro del cuerpo y transformarse en una anemia por deficiencia de hierro.

    • Antecedentes familiares. Si tienes antecedentes familiares de anemia hereditaria, como anemia falciforme, también tienes un gran riesgo de padecer esta afección.
    • Otros factores. Los antecedentes de ciertas infecciones, enfermedades de la sangre y trastornos autoinmunitarios, alcoholismo, exposición a químicos tóxicos y el uso de algunos medicamentos pueden afectar la producción de glóbulos rojos y producir anemia.
    • Edad. Las personas mayores de 65 años tienen mayor riesgo de anemia.

    Complicaciones

    Cuando la anemia no se trata, puede ocasionar muchos problemas de salud, tales como:

    • Cansancio intenso. Cuando la anemia es grave, puedes sentir tanto cansancio que no puedes realizar las actividades cotidianas.
    • Complicaciones en el embarazo. Las mujeres embarazadas con anemia por déficit de ácido fólico son más propensas a experimentar complicaciones, como un parto prematuro.
    • Problemas cardíacos. La anemia puede provocar latidos acelerados o irregulares (arritmia). Cuando tienes anemia, tu corazón debe bombear más sangre para compensar la falta de oxígeno en la sangre. Esto puede conducir a un agrandamiento del corazón o a una falla cardíaca.
    • Muerte. Algunas anemias hereditarias, como la anemia drepanocítica, pueden ser graves y ocasionar complicaciones potencialmente mortales. La pérdida de gran cantidad de sangre rápidamente conduce a una anemia aguda grave y puede ser mortal.

    Prevención

    Sigue una dieta rica en vitaminas

    Hay muchos tipos de anemia que no pueden evitarse. No obstante, la anemia ferropénica y las anemias por deficiencia de vitaminas pueden evitarse mediante una dieta que incluya una variedad de vitaminas y nutrientes, entre ellos:

    • Hierro. Entre los alimentos ricos en hierro se incluyen carne de res y otras carnes, frijoles, lentejas, cereales fortificados con hierro, vegetales de hojas verdes oscuras y frutas secas.
    • Folato. Este nutriente y su forma sintética (ácido fólico) se encuentran en frutas, jugos de frutas, vegetales de hojas verdes oscuras, guisantes verdes, frijoles, maníes y productos integrales, como pan, cereal, pasta y arroz.
    • Vitamina B-12. Entre los alimentos ricos en vitamina B-12 se incluyen carne, productos lácteos y productos de soja y cereales fortificados.
    • Vitamina C. Entre los alimentos ricos en vitamina C se incluyen frutas y jugos cítricos, pimientos, brócolis, tomates, melones y frutillas. Estos alimentos ayudan a aumentar la absorción de hierro.

 

¿Cuándo se debe hacer el examen de próstata?

Todos los varones que tengan más de 40 años, sin necesidad de tener síntomas, deben acudir a una consulta con el urólogo. A esa edad un médico puede establecer desde ya un riesgo a futuro. Y a pesar de que algunos síntomas podrían darse con la dificultad al orinar o dolor en la parte baja de la espalda, otros factores de riesgo están relacionados a los antecedentes familiares. 

¿Cada cuánto tiempo debe realizarse un examen de próstata?

“Mucha gente cree que el chequeo a la próstata debe ser anual, pero en realidad depende de lo que el urólogo encuentre en el examen y del valor del primer PSA. Los controles pueden ser anuales. 

¿En qué consiste el examen PSA?

Cuando el examen palpable no le permite a un médico dar un diagnóstico, se procede al Antígeno Prostático Específico (PSA por sus siglas en inglés). Este análisis se basa en un examen de sangre, medido en diferentes valores. 

“Por lo general, si el PSA supera el valor de 4, el paciente estaría en riesgo de padecer de cáncer, por lo que tendría que pasar a un siguiente estudio que es una biopsia de cáncer de próstata”, explica el especialista.

 

Sin embargo, se indica que  este valor podría variar, dependiendo de ciertas características del paciente: su edad, el tamaño de la próstata, los síntomas que padece y si tiene o ha tenido un proceso infeccioso en la vía urinaria. 

A diferencia de lo que se cree, el cáncer de próstata es una enfermedad que se puede prevenir a tiempo gracias a un correcto control con el urólogo y a los exámenes médicos que ayudan a descartar diversas patologías. 

1. Para tener el abdomen marcado y que “resalten los cuadros” haz abdominales todos los días y de preferencia más de 200 diarias.

– Es un MITO. Aunque si están bien hechas no están de más. Considera que el recto abdominal o “lavadero” es un músculo grande que como el resto de los grupos musculares requiere estímulos intensos y descansos para lograr su crecimiento. Por lo tanto, si buscas lograr un desarrollo importante dedica uno o dos días de la semana exclusivamente a éste, haciendo de seis a ocho ejercicios y déjalo descansar.

2. Si quieres perder grasa abdominal (“bajar la panza”) ¡Solo haz muchas abdominales y lo lograrás!

– ¡MITO! Para reducir la grasa que has acumulado en el abdomen, lo principal es realizar trabajo aeróbico a una intensidad moderada para utilizar la grasa como fuente de energía, durante al menos 30 minutos. O si llevas más tiempo entrenando ¡Rutinas HIIT!
– Estudios han demostrado que si quisieras perder ½ kilo de grasa haciendo abdominales, deberías hacer 250,000 repeticiones. O sea, alrededor de 100 diarias durante 7 años; siempre y cuando lleves una dieta acorde a tus objetivos.

3. Para “quemar más grasa” haz cardio en la mañana y en ayunas.

– ¡VERDAD! Se ha comprobado que haciendo ejercicio cardiovascular por las mañanas, podrías “quemar” entre 2 y 5% más kcal de grasa que en la tarde; utilizando el mismo tipo de entrenamiento.
– ¡OJO! Hacer ejercicio en ayunas puede ser riesgoso, si no estás adaptado (nunca has hecho ejercicio); ya que para entrar en procesos de lipólisis, el cuerpo necesita recurrir primero a las reservas de glucosa -y al venir de un ayuno prolongado- podrías caer en un estado de hipoglucemia.
– La realidad es que todo depende de la intensidad del entrenamiento y sobre todo, de tus adaptaciones fisiológicas y preferencias de horario para hacer ejercicio.

4. ¡No hagas pesas porque la grasa se hace dura!

– ¡MEGA FALSO! El tejido adiposo no tiene la propiedad de endurecerse en el cuerpo. Mucha gente cree que eso sucede porque al hacer trabajo de fuerza, los músculos adquieren mayor tono y crecen. Los cual es muy favorable, ya que mientras más músculo tengamos nuestro cuerpo requerirá de más energía para mantener esa masa magra y por lo tanto perderemos grasa más fácilmente.

 

 

 

 

Impacto en el sueño del uso de dispositivos móviles

 

Estos son algunos de los motivos por los cuales el uso de los dispositivos móviles influye en la calidad del sueño:

 

  • Reducción de la melatonina. Un análisis realizado por el departamento de medicina y neurología del hospital Brigham and Women’s de Boston, Estados Unidos, prueba que la luz azul que emiten las pantallas de los móviles puede reducir la producción de melatonina de nuestro cuerpo, la hormona que controla el ritmo circadiano. Esta reducción hace que sea más difícil coger el sueño y mantenerlo estable durante horas. Por ello, reduce el uso de todo dispositivo móvil, ordenador o televisión al menos una hora antes de dormir.
  • Tu actividad neuronal no se reduce. Puede que pienses que revisar algunos mensajes del correo o de uno de tus grupos de WhatsApp antes de dormir no afecta para nada a tu sueño. Pero no es así. Estas actividades hacen que tu cerebro no se relaje y siga pensando constantemente en el trabajo o en tareas que deberás hacer mañana. Para tener un sueño reparador, lo mejor es pensar en otras cosas más agradables. Y leer un poco antes de dormir te puede alejar de tus problemas diarios.
  • El móvil te puede despertar. Aunque no lo estés usando, no significa que no te pueda afectar. Si duermes con el móvil cerca y no lo pones en silencio, puede que recibas alguna llamada telefónica o mensaje mientras duermes. Y desde luego no facilitará que te vuelvas a dormir. Poner el móvil en silencio hará que la tecnología ya no sea más un impedimento para dormir las horas necesarias.