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de los Doctores

1. Para tener el abdomen marcado y que “resalten los cuadros” haz abdominales todos los días y de preferencia más de 200 diarias.

– Es un MITO. Aunque si están bien hechas no están de más. Considera que el recto abdominal o “lavadero” es un músculo grande que como el resto de los grupos musculares requiere estímulos intensos y descansos para lograr su crecimiento. Por lo tanto, si buscas lograr un desarrollo importante dedica uno o dos días de la semana exclusivamente a éste, haciendo de seis a ocho ejercicios y déjalo descansar.

2. Si quieres perder grasa abdominal (“bajar la panza”) ¡Solo haz muchas abdominales y lo lograrás!

– ¡MITO! Para reducir la grasa que has acumulado en el abdomen, lo principal es realizar trabajo aeróbico a una intensidad moderada para utilizar la grasa como fuente de energía, durante al menos 30 minutos. O si llevas más tiempo entrenando ¡Rutinas HIIT!
– Estudios han demostrado que si quisieras perder ½ kilo de grasa haciendo abdominales, deberías hacer 250,000 repeticiones. O sea, alrededor de 100 diarias durante 7 años; siempre y cuando lleves una dieta acorde a tus objetivos.

3. Para “quemar más grasa” haz cardio en la mañana y en ayunas.

– ¡VERDAD! Se ha comprobado que haciendo ejercicio cardiovascular por las mañanas, podrías “quemar” entre 2 y 5% más kcal de grasa que en la tarde; utilizando el mismo tipo de entrenamiento.
– ¡OJO! Hacer ejercicio en ayunas puede ser riesgoso, si no estás adaptado (nunca has hecho ejercicio); ya que para entrar en procesos de lipólisis, el cuerpo necesita recurrir primero a las reservas de glucosa -y al venir de un ayuno prolongado- podrías caer en un estado de hipoglucemia.
– La realidad es que todo depende de la intensidad del entrenamiento y sobre todo, de tus adaptaciones fisiológicas y preferencias de horario para hacer ejercicio.

4. ¡No hagas pesas porque la grasa se hace dura!

– ¡MEGA FALSO! El tejido adiposo no tiene la propiedad de endurecerse en el cuerpo. Mucha gente cree que eso sucede porque al hacer trabajo de fuerza, los músculos adquieren mayor tono y crecen. Los cual es muy favorable, ya que mientras más músculo tengamos nuestro cuerpo requerirá de más energía para mantener esa masa magra y por lo tanto perderemos grasa más fácilmente.

 

 

 

 

¿Cuándo se debe hacer el examen de próstata?

Todos los varones que tengan más de 40 años, sin necesidad de tener síntomas, deben acudir a una consulta con el urólogo. A esa edad un médico puede establecer desde ya un riesgo a futuro. Y a pesar de que algunos síntomas podrían darse con la dificultad al orinar o dolor en la parte baja de la espalda, otros factores de riesgo están relacionados a los antecedentes familiares. 

¿Cada cuánto tiempo debe realizarse un examen de próstata?

“Mucha gente cree que el chequeo a la próstata debe ser anual, pero en realidad depende de lo que el urólogo encuentre en el examen y del valor del primer PSA. Los controles pueden ser anuales. 

¿En qué consiste el examen PSA?

Cuando el examen palpable no le permite a un médico dar un diagnóstico, se procede al Antígeno Prostático Específico (PSA por sus siglas en inglés). Este análisis se basa en un examen de sangre, medido en diferentes valores. 

“Por lo general, si el PSA supera el valor de 4, el paciente estaría en riesgo de padecer de cáncer, por lo que tendría que pasar a un siguiente estudio que es una biopsia de cáncer de próstata”, explica el especialista.

 

Sin embargo, se indica que  este valor podría variar, dependiendo de ciertas características del paciente: su edad, el tamaño de la próstata, los síntomas que padece y si tiene o ha tenido un proceso infeccioso en la vía urinaria. 

A diferencia de lo que se cree, el cáncer de próstata es una enfermedad que se puede prevenir a tiempo gracias a un correcto control con el urólogo y a los exámenes médicos que ayudan a descartar diversas patologías. 

 El ejercicio regular es un hábito conocido por promover una salud óptima. Tal vez lo odies o tal vez lo ames. Pero, es el hábito más valioso que puedes tener en tu vida.

El problema, por supuesto, viene con hacerlo de forma constante, es decir convertirlo en un hábito.

Con mucha  frecuencia, tu entusiasmo inicial se evapora y tu energía disminuye poco a poco; te distraes por otras cosas que suceden en tu vida, o tal vez no logras ver resultados con suficiente rapidez y de repente ¡pum! tiras la toalla.

No quiero mentirte, el ejercicio puede ser incómodo al principio. Y ese es el principal motivo de porque nos cuesta tanto empezar. Incluso, si tú ya tienes tu rutina de ejercicio establecida, puede que algunos días sientas esa resistencia frente al ejercicio.

La buena noticia es que todo tu esfuerzo es bien recompensado. El ejercicio repercute en muchas áreas de tu vida (sin darte cuenta). Tú solo tienes que enfocarte en construir el hábito de hacer ejercicio y los beneficios caerán del cielo.

Además la gran ventaja, es que no necesariamente tienes que hacer entrenamientos de una hora. La OMS (Organización mundial de la salud)recomienda mínimo 30 minutos diarios de actividad física 1.

Y para empezar a tener el hábito de hacer ejercicio puedes arrancar con mucho menos de este tiempo.

El ejercicio fortalece tus músculos y tu mente.

A continuación encuentras 5 pasos para empezar a hacer ejercicio y formar el hábito en tu vida.

 

1.- Define qué es hacer ejercicio para ti

La palabra “hacer ejercicio” no es muy definida aunque parezca lo contrario, pues hacer ejercicio puede ser muchas cosas al mismo tiempo y puede adaptarse según tus preferencias personales. Por ejemplo, hacer ejercicio puede ser: jugar al fútbol, bailar, correr, caminar, ir al gym, nadar y un largo etcétera de opciones de todos los sabores y colores.

2.- Empieza con un ejercicio fácil

Cuando estás por empezar con el hábito de hacer ejercicio, lo primero que debes de tomar en cuenta es empezar con lo que tú puedas y ser realista.

De nada sirve proponerte una meta muy ambiciosa y renunciar al poco tiempo (o vivir adolorido de los músculos una semana completa).

Cada intento y fracaso debilita tu autoestima y genera más resistencia mental para comenzar. Por eso, lo mejor es comenzar simplemente con algo mucho más fácil de lo que tú te consideras capaz de hacer.

Si tu ya hacías ejercicio antes y, lo que necesitas es retomarlo, la estrategia de comenzar con muy poco aplica para ti también.

 

Si ya tienes en mente el ejercicio con el que estarás empezando, analízalo una vez más y decide si es realista comenzar con eso.

3.-  Elige un actividad (que ya sea un hábito) como recordatorio 

Seguramente estás pensando que un recordatorio no será necesario, jamás podrías olvidar hacer esa meta corta que te propusiste. Pero te equivocas.

La función de un recordatorio no es simplemente para “no olvidar”, es también un fuerte motivador. Genera una cierta presión psicológica, y es clave para formar el hábito.

Tu recordatorio puede ser uno o muchos. Por ejemplo: la hoja de papel que acabas de escribir en el punto anterior, una alarma en el móvil, una nota en tu agenda, tus zapatos deportivos en la puerta de casa, etc.

 

Pero el mejor recordatorio del mundo mundial es una actividad que ya sea un hábito en tu rutina.

4.-  Encuentra una recompensa saludable 

En realidad el ejercicio por sí mismo tiene que ser tu recompensa. Simplemente por los múltiples beneficios que ya conoces cómo verte bien y sentirte mejor. Además de forma natural se producen ciertas sustancias que generan placer y bienestar.

Sin embargo, es probable que al principio tu cerebro no se de cuenta de todos estos beneficios y solo esté concentrado en lo incómodo que es… así que tenemos que darle una ayudadita a ese cerebro perezoso con una pequeña recompensa.

 

Además para formar el hábito es necesario contar con una recompensa inmediata.

 

5.- Descarga tu cadena de metas online y lleva un registro diario de tus avances

Todos los humanos somos pésimos recordando. Somos engañados por nuestro inconsciente y generalmente tendemos a sobreestimar el ejercicio que hacemos y cuando lo hacemos.

Para no exagerar y ver objetivamente el progreso que has logrado, tienes que registrarlo. Esto además se convierte en un fuerte motivador, si lograste más de 10 días seguidos no querrás detenerte y volver al día cero.

 

 

Impacto en el sueño del uso de dispositivos móviles

 

Estos son algunos de los motivos por los cuales el uso de los dispositivos móviles influye en la calidad del sueño:

 

  • Reducción de la melatonina. Un análisis realizado por el departamento de medicina y neurología del hospital Brigham and Women’s de Boston, Estados Unidos, prueba que la luz azul que emiten las pantallas de los móviles puede reducir la producción de melatonina de nuestro cuerpo, la hormona que controla el ritmo circadiano. Esta reducción hace que sea más difícil coger el sueño y mantenerlo estable durante horas. Por ello, reduce el uso de todo dispositivo móvil, ordenador o televisión al menos una hora antes de dormir.
  • Tu actividad neuronal no se reduce. Puede que pienses que revisar algunos mensajes del correo o de uno de tus grupos de WhatsApp antes de dormir no afecta para nada a tu sueño. Pero no es así. Estas actividades hacen que tu cerebro no se relaje y siga pensando constantemente en el trabajo o en tareas que deberás hacer mañana. Para tener un sueño reparador, lo mejor es pensar en otras cosas más agradables. Y leer un poco antes de dormir te puede alejar de tus problemas diarios.
  • El móvil te puede despertar. Aunque no lo estés usando, no significa que no te pueda afectar. Si duermes con el móvil cerca y no lo pones en silencio, puede que recibas alguna llamada telefónica o mensaje mientras duermes. Y desde luego no facilitará que te vuelvas a dormir. Poner el móvil en silencio hará que la tecnología ya no sea más un impedimento para dormir las horas necesarias.

¿Cómo se contagia la conjuntivitis viral?

Ya que es una enfermedad que causa mucha picazón, los afectados tienden a refregarse constantemente los ojos. "Su principal vía de contagio es el contacto físico (manos)”, 

El nivel de riesgo de contagio depende del sistema inmunológico de cada persona, con defensas bajas existe mayor probabilidad de infección. 

Tiempo de duración

- La conjuntivitis alérgica tiende a presentarse en momento de humedad, calor o sequedad. Este tipo de infección no se cura de inmediato, ya que las condiciones continúan. Los anti alergénicos disminuyen la sintomatología, pero cuando se exponen al factor se activa otra vez.

- La conjuntivitis viral es la más sencilla de tratar, incluso en muchos casos la infección cede sin necesidad de medicamentos. La persona siente el ojo rojo, el párpado hinchado y no hay secreción. El proceso de infección dura de 7 a 10 días y tiende a bajar la sintomatología y la persona empieza a sentirse mejor. Se trata con un colirio antiviral.

- La conjuntivitis bacteriana sí necesita tratamiento, ya que puede llegar a lesionar la superficie de la córnea y resecar, produciendo ojo seco, y a largo plazo puede provocar una cicatriz o un daño en el tejido. Este proceso dura entre 15 a 10 semanas. Es necesario combinar medicamentos para eliminar la bacteria. Si no se trata de manera adecuada puede ocasionar problemas más graves.

Prevención

- Mantener la higiene en la zona de los ojos.
- Lavarse las manos.
- Usar pañuelos desechables
- Evitar tocarse los ojos
- Utilizar gel anti bacterial.
- Evitar sitios de contagio con mayor riesgo: escuelas o espacios de alta concurrencia.
- Uso constante de gafas de sol.
- Uso de lágrimas artificiales.
- Acudir a un especialista.
- No auto medicarse, considerando que el tratamiento de la infección depende del tipo de conjuntivitis a la que se esté enfrentando.
- El uso de maquillaje, especialmente para la zona de los ojos, es estrictamente personal.