Llámenos:(593) 07 288 5595Ext. 2000 :Emergencias
Ubicado en Av. Miguel Cordero 6-111
y Av. Solano, Cuenca, Ecuador

Menu

 

Diabetes emocional o diabetes emotiva es un término que se utiliza para hacer referencia las alteraciones en la metabolización de la glucosa que estarían causadas por desajustes psicológicos.

 

Se diferenciaría de la enfermedad de diabetes normal por estar originada por factores psicológicos en vez de factores físicos y biológicos. Se postula que ciertas alteraciones emocionales que podemos vivir las personas en multitud de situaciones y eventos estresantes, podrían producir desajustes en el metabolismo y originar los síntomas típicos de la diabetes.

Esta teoría se postuló con coherencia al observar los descontroles metabólicos que se producen en el cuerpo de una persona cuando experimenta periodos de inestabilidad o emociones muy intensas.

¿Qué implicación tienen las emociones en la diabetes?

El hecho de que la experimentación de emociones aumente los niveles de glucosa en la sangre lo convierte de forma automática en un factor de riesgo para la diabetes.

Es decir: una persona con diabetes tendrá niveles de glucosa más elevados en sangre debido a su enfermedad, causando los efectos negativos sobre el cuerpo que hemos comentado.

 

Sin embargo, si esta persona con diabetes además padece niveles elevados de estrés y experimenta emociones intensas de forma frecuente, los niveles de glucosa en sangre aumentarán todavía más, y se incrementarán los efectos negativos de la diabetes.

Relación emociones-diabetes

Hasta ahora el tratamiento de la diabetes se centra en el seguimiento de una dieta determinada y en la realización de ejercicio para mitigar las consecuencias de la enfermedad, y se ha obviado el importantísimo papel que pueden jugar los estados emocionales.

Además, cabe tener en cuenta que las emociones y la diabetes desarrollan una relación bidireccional:

Por una parte, tal y como hemos visto a lo largo del artículo, las emociones aumentan la liberación de glucosa en la sangre, por lo que pueden incrementar los síntomas de la diabetes y convertirla en una patología más incontrolable.

Pero por la otra parte, la diabetes constituye un impacto físico y de funcionamiento muy importante, hecho que puede producir dificultades en la persona que la padece para hacer frente tanto a su enfermedad como a otros aspectos de su vida.

Así pues, en muchas ocasiones, la diabetes puede actuar como un factor estresante, el cual puede incrementar la experimentación de emociones negativas.

 

De este modo, el término de diabetes emocional abre un nuevo camino muy interesante ante el abordaje y gestión de la diabetes.